Creatividad entre géneros
DOMINGO 10 ABRIL 2011
El universo de la diseñadora de interiores Mariana Chaluleu. Lleva 17 años en el negocio de la confección de cortinas, sábanas, acolchados, toallas y todos los implementos que le dan vida al hogar y la empresa.
Perfil. Inquieta, creativa y emprendedora. Así se define Mariana Chaluleu, una diseñadora de interiores que lleva 17 años en el negocio de la confecciónde cortinas, sábanas, acolchados, toallas y todos los implementos que le dan vida a un hogar y una empresa. Si bien trabaja con arquitectos y diseñadores desde esaépoca, hace tres años abrió su local de blanquería, Compañía de Costura. Allí, ofrece una gama de productos para el ajuar de bebés, casamientos y regalos en general, “con un toque personalizado”, tal como insiste cuando describe lo que hace.
Hecho en Mendoza. Su trayectoria le está permitiendo no sólo trabajar para sus clientes locales, sino que está llegando a otras provincias con sus creaciones, que se caracterizan por confeccionar una batería de accesorios, y que se producen en sus propios talleres. “No necesito enviar nada a Buenos Aires, porque todo lo hacemos aquí”, dice Mariana.
Sus comienzos. Su pasión por el trabajo con los géneros empezó cuando era chica. A los 10 años ya realizaba algunos regalos artesanales y se instruía con numerosos libros de manualidades. A medida que fue creciendo, su familia, sobre todo su madre, la incentivó para que siguiera creando, y en la adolescencia cosía su propia ropa.
Vocación. Estudió y trabajó como maestra de grado y de jardín de infantes, pero la costura fue delineando su futuro. Empezó haciendo ajuares de bebéspara algunas clínicas, a la vez que sumó batas y toallas.“Me metí en el mundo de los géneros, en el cual mi madre tuvo un papel importante, ya que siempre me incentivó. A la vez varios profesionales me consultaban y yo plasmaba lo que ellos diseñaban para sus clientes”, recuerda. Después compró máquinas y contrató personal para trabajar.
Equipo. Chaluleu no sólo dice ser una agradecida de su familia, en la incluye a su esposo, sino también a la gente que forma su equipo de trabajo. Ella está en todo el proceso creativo, pero asegura que sabe delegar porque confía mucho en su personal.
Hecho en Mendoza. Su trayectoria le está permitiendo no sólo trabajar para sus clientes locales, sino que está llegando a otras provincias con sus creaciones, que se caracterizan por confeccionar una batería de accesorios, y que se producen en sus propios talleres. “No necesito enviar nada a Buenos Aires, porque todo lo hacemos aquí”, dice Mariana.
Sus comienzos. Su pasión por el trabajo con los géneros empezó cuando era chica. A los 10 años ya realizaba algunos regalos artesanales y se instruía con numerosos libros de manualidades. A medida que fue creciendo, su familia, sobre todo su madre, la incentivó para que siguiera creando, y en la adolescencia cosía su propia ropa.
Vocación. Estudió y trabajó como maestra de grado y de jardín de infantes, pero la costura fue delineando su futuro. Empezó haciendo ajuares de bebéspara algunas clínicas, a la vez que sumó batas y toallas.“Me metí en el mundo de los géneros, en el cual mi madre tuvo un papel importante, ya que siempre me incentivó. A la vez varios profesionales me consultaban y yo plasmaba lo que ellos diseñaban para sus clientes”, recuerda. Después compró máquinas y contrató personal para trabajar.
Equipo. Chaluleu no sólo dice ser una agradecida de su familia, en la incluye a su esposo, sino también a la gente que forma su equipo de trabajo. Ella está en todo el proceso creativo, pero asegura que sabe delegar porque confía mucho en su personal.
IMPORTANTE: Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar.
No hay comentarios para esta nota








Comentarios