El universo de Marta Ramírez Sotomayor

LUNES 11 JULIO 2011

El universo de Marta Ramírez SotomayorLa vida de la empresaria de turismo.

Quién es. Es mendocina por adopción. Nació en Chile pero llegó a esta provincia y en esta tierra pudo seguir desarrollando su pasión por el turismo. Marta Ramírez Sotomayor es una referente en el rubro turismo en nuestro país y sueña con jubilarse para disfrutar de sus nietos.

Niñez. Nació en la ciudad de Los Andes, Chile, donde vive toda su familia paterna. Es la hija de un reconocido político que fue alcalde y, posteriormente, diputado, y su madre es ama de casa. A los seis años emigró a Santiago para estudiar en un colegio de monjas y allí cursó hasta su último año.

Primeros pasos profesionales. Estudió en la universidad para interprete de inglés y francés y se recibió en 1974. “En esos años de gobierno comunista no tenía trabajo en mi profesión y un día acompañé al aeropuerto a una amiga que se iba a vivir a España. Ahí empezó mi vida en turismo”, explica. Se encontró con otra amiga que trabajaba en LAN y ella la contactó con el gerente de AeroPerú. A los pocos días estaba trabajando en el aeropuerto de Pudahuel. Luego vino el tiempo de casarse y tuvo tres hijos. En ese entonces, formó con otro amigo la agencia de turismo Tajamar, reconocida en Santiago.

Preparación. Hizo cursos de ventas, tarifas, operaciones y sistema de reservas, para lo cual viajó todos los años a Alemania, invitada por Lufthansa. “Fue mi mejor base de conocimientos de turismo”, explica. En esos momentos se separó y posteriormente se casó con el mendocino Víctor Virdo, “quien me ‘importó’ con mis hijos a esta agradable ciudad”. Cinco años después, retomó el trabajo en turismo, pero en la Argentina.

En estas tierras. En 2003, armó su agencia Martur. Sus amigos la ayudaron a armar su cartera de clientes, a quienes hoy dice que “regalonea” lo más que puede y trata de brindarles su mejor servicio, siempre destacando que es muy personalizado. “Estoy segura que esto es la base de un buen servicio, ya que es un trabajo muy frágil porque dependemos de muchas terceras personas, aviones, operadores, y no podemos controlar todo”, reflexiona. En 2009 decidió que la parte financiera quedara en manos de Pablo García, quien ahora es el dueño de la empresa y para quien trabaja sólo como vendedora.
  
Sus pasiones. Tiene cinco nietos por ahora, porque vienen dos nenas en camino. Dice que le encanta jugar con ellos pero que cuando se jubile “juro que me dedicaré sólo a ellos y a viajar”.

Comentarios

IMPORTANTE: Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar.

No hay comentarios para esta nota