Javier Espina: Entre lo público y lo privado
A los 40 años, el Subsecretario de Promoción Industrial, Tecnología y Servicios, suma experiencia en el ámbito privado y en el público.
Militante justicialista, Javier Espina ha sabido navegar como pocos en ámbitos ligados al empresariado como en proyectos personales y cargos públicos. Recién estrenando el traje de subsecretario de Promoción Industrial, es uno de los pilares del ministro Raúl Mercau, con el que ha compartido trabajos en el asesoramiento de empresas. Ahora su desafío es “ayudar a las Pymes de Mendoza a mejorar la competitividad”. Una tarea que conoce a fondo desde sus primeros pasos en la administración pública con la creación de ProMendoza y los años posteriores, en los que asesoró en el área comercial a bodegas y empresas frutihortícolas.
Espina es licenciado en Administración de Empresas de la UNCuyo, con especialización en Desarrollo Económico de la Universidad Complutense de Madrid, y en Estrategia Competitiva, en el MIT de Boston. Trabajó en el gobierno de Arturo Lafalla y fue el primer gerente de ProMendoza, con el cual “quisimos que fuera una síntesis de organismos exportadores exitosos de Europa”. Diez años después, vuelve a la entidad como director en representación del Poder Ejecutivo.
Quiere ampliar las funciones de ProMendoza y anuncia: “Vamos a crear una agencia de atracción de inversiones y participar en ferias internacionales para que vengan capitales a la provincia”.
Su vida profesional ha estado ligada al vino. Abrió Dionisio Wine Bar, fue gerente de comercio exterior de Viña Fundación Mendoza, trabajó para un broker chileno dedicado a la exportación de vino y frutas y hasta mayo pasado fue gerente comercial de la bodega Baudron. “Logramos, en el primer semestre del año, quedar entre las primeras 20 bodegas exportadoras del país”, dijo de su último empleo.
Es profesor de Marketing Internacional en ADEN, y en la Maestría en Agronegocios de la UNCuyo y la Maestría en Vinos en la Universidad Maza. Está casado y tiene una hija de once años. En sus ratos libres, le gusta hacer spinning, trotar y jugar al fútbol con sus amigos del barrio bancario de Dorrego. En 2011, cuando termine su gestión, espera volver a una empresa privada.



