La semana que pasó según Mauricio Llaver
El director periodístico de Punto a Punto analiza la realidad provincial y nacional.
El Santo de la Espada. Todavía es temprano para saber si prenderá entre los argentinos el operativo oficial para transformar a Néstor Kirchner en El Santo de la Espada. Ha pasado nada más que un mes. En teoría, debería ser difícil sostener la canonización, pero en nuestro país nunca se sabe. Las dificultades están a la vista: no era pobre sino todo lo contrario, y no se murió en la selva empuñando un fusil sino en El Calafate, uno de los lugares más caros de la Argentina (en el cual era propietario de varias cosas), y básicamente por desobedecer a los médicos. Pero insisto: nunca se sabe.
Clima distendido. Lo que sí se puede comprobar a un mes de su desaparición es que hay algunas señales distintas en el país, y que todas son efecto directo de su desaparición. La primera es que el clima político se ha distendido. Entre la súbita viudez de la presidente, la corrección política, la desorientación de los medios de comunicación que hasta el día de su muerte lo enfrentaban fuertemente (y eran agredidos por él) y el estupor de la oposición, el nivel de agresividad ha bajado fuertemente. Lo cual es muy bueno y debería llevar a una conclusión casi matemática: si la tensión ha bajado porque alguien salió del escenario, está claro quién generaba mayoritariamente esa tensión.
Las señales de CFK. La presidenta CFK también ha emitido algunas señales interesantes, aun en medio de un duro momento personal. Hugo Moyano ya no se mueve con tanta comodidad y la Justicia parece no tener interferencias mayores para avanzar en las causas que lo involucran; a través de su ministro Boudou, está dando dos pasos atrás al mismo tiempo al pedirle al FMI “asistencia técnica” para elaborar un índice de precios (o sea que está volviendo al FMI que demonizaba su marido, y está reconociendo que al índice de inflación ya no se lo cree nadie); y habló de que los trabajadores merecen la indemnización que les corresponde pero criticó a los estudios jurídicos que viven “de la industria del juicio”. Son sólo señales, pero todas emitidas en un mes: veremos cómo siguen.
El elemento ordenador. El cuanto al juego político, Argentina está experimentando la desaparición del elemento ordenador del sistema. Con Néstor Kirchner en la lucha, todas las piezas se estructuraban en función de él, a favor o en contra. Ahora el tablero se ha enloquecido y, mientras el sistema se reordena, todos estamos sujetos a lo imprevisible. Los primeros datos hablan de un ascenso espectacular de la presidente y una disgregación fenomenal de la oposición. Da la impresión de que si CFK mantiene un tono conciliador (y ese yuyo que otros llaman soja sigue batiendo records), será difícil que la oposición encuentre alguna base para hacerle frente con posibilidades de ganarle el año que viene. A menos que hiciera lo mejor que podría hacer: armar un excelente programa de gobierno que seduzca a la población. Pero eso suena a milagro.
IMPORTANTE: Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar.







Comentarios