Mendoza volverá a medir su inflación
Será a partir de este año y lo harán técnicos de la DEIE sobre 368 productos en los comercios locales. Incluye rubros antes no medidos, como GNC, celulares e internet pero no se imputarán precios estacionales.
IRPM son las siglas de Índice de Relevamiento de Precios de Mendoza. Así se llama el nuevo indicador que la Dirección de Estadísticas e Investigaciones Económicas (DEIE) de la provincia elaborará a partir de agosto próximo con la información que ya recolectan técnicos del organismo en más de 1.400 establecimientos del Gran Mendoza para analizar un año completo de variaciones, y así volver a determinar y publicar por medios propios, después de que se dejara de hacer a fines de 2007, el número de la inflación mensual en la provincia.
Así como aquélla vez se impuso la decisión política, ahora la idea parece priorizar lo técnico, como se desprende del relevamiento en base a una nueva y más abarcativa canasta de bienes y servicios. Son 368 variedades (técnicamente, tipos de productos), que representan el 70% del gasto total de los hogares mendocinos, desagregados a partir de capítulos (alimentos y bebidas), subcapítulos (alimentos), grupos (frutas), subgrupos (frutas frescas) y productos (cítricos), que no se modificará.
Los principales cambios están en las variedades consideradas. Para eso se reemplaza la antigua base de la Encuesta Nacional de Gastos de Hogares (de donde se toman las variables de consumo de toda la población, sin exceptuar segmentos) por la correspondiente al año 2005 para el área de Capital, Godoy Cruz, Guaymallén y Las Heras, donde se concentra la mitad de la población total de Mendoza.
Esto significa que desde ahora dejarán de relevarse artículos que hace rato desaparecieron o quedaron al borde de la extinción (el uso del querosén, de prendas de vestir como los tapados o de grabadores a casete, como algunos ejemplos), y se incluyen otros de demanda habitual en los últimos años y que indudablemente impactan en los bolsillos de las familias: las distintas marcas de celulares, internet, microondas y, entre los alimentos, edulcorantes y puré instantáneo, por citar algunos casos.
Lo que resta definir es la ponderación de los precios de productos estacionales (frutas y verduras, en especial), que lógicamente producen grandes fluctuaciones cuando fuera de época sus cotizaciones se disparan.
Fuente: Diario Los Andes

