Monitor: El crimen de la gripe
El periodista Martín Caparrós analiza para el diario Crítica de la Argentina, el manejo de las estadísticas respecto de la gripe A.
“Me dejé engañar como un tarado: confieso que me dejé engañar como un tarado. El lunes pasado terminé mi artículo sobre las elecciones con un largo párrafo sobre la situación de la gripe porcina: decía que ahora se venía el alud económico y social que el dique electoral estaba conteniendo, y que esperaba que las cifras que daría a continuación no fueran la mejor síntesis de todo eso; entonces analizaba la información sobre el estado de la gripe en la Argentina según la Organización Mundial de la Salud.
“Las cifras mostraban una anomalía que parecía muy grave: según la OMS, la gripe mataba en el mundo a uno de cada 227 enfermos y, decía, ‘en Canadá hubo 19 muertos sobre 6.732 enfermos: un muerto cada 354 enfermos. En Chile, un muerto cada 718 enfermos. En Estados Unidos, un muerto cada 246 enfermos. En Guatemala, un muerto cada 127 enfermos’ (…) En cambio en la Argentina la proporción era completamente otra: ‘En la Argentina llevamos 1.391 enfermos y 21 muertos reconocidos: un muerto cada 66 enfermos. Y, en los últimos días, la OMS registra aquí 178 nuevos enfermos y 14 muertos: un muerto cada 15 enfermos’.
“Por suerte, en medio del caos poselectoral, nadie se fijó demasiado en estos números (…) Ahora descubrimos que eran falsos: que en realidad no se trataba de un Estado incapaz de curarnos –lo es, pero no tanto–, sino de un gobierno perdidamente mentiroso que engañó a sus ciudadanos, a la Organización Mundial de la Salud, a todo el mundo. Ahora descubrimos –lo dice el nuevo ministro de Salud– que los enfermos de gripe porcina en la Argentina no son, como dice hoy todavía el informe de la OMS, 1.587 sino ‘unos cien mil’.
“Ahora descubrimos que el gobierno nos mintió sobre el grado de difusión de la enfermedad en una proporción de uno a cien: que nos dijo uno donde eran cien y, por lo tanto, no tomó medidas para nivel cien sino para nivel uno, y permitió que siguiéramos como si nada a ver si conseguía un par de votos más. Es demoledor. Una ministra de Salud que nos engaña porque sus jefes le ordenan engañarnos para mejorar su actuación electoral debería ir presa. Unos jefes que ordenan a los suyos engañarnos para mejorar su situación electoral deberían ir más presos, muy presos. Este gobierno ha hecho tonterías, se ha equivocado, nos ha mentido en muchos temas, pero creo que no había hecho nada como esto. Esto es un crimen, son muchos crímenes, cada nuevo contagio es otro crimen que va a quedar para siempre en sus conciencias y, espero, en sus condenas. Y, cuando quieran, podemos hablar de derechos humanos”.
Fuente: Martín Caparrós (Crítica de la Argentina)
IMPORTANTE: Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar.


Comentarios